miércoles, 22 de septiembre de 2010

Saber ganar es saber repartir

Tengo la edad que tengo y vivo en Barcelona... ¡Soy siempre un jovencito de 18 años porque discuto siempre mis ideas con la gente.

Fuí una especie de “playboy” adolescente: gran oficio y muy divertido, si se deja a tiempo.

Por eso hoy puedo decir a mi edad que El Estado debe hacer pocas cosas muy bien: el resto lo hacemos mejor los ciudadanos...

Así que hoy hablare de los emprendedores, y sin dudarlo la primera persona emprendedora de nuestra historia, fué  ¡La reina Isabel! ¡Conquistar América fue toda una empresa! ¿Y cuál era el trato?..."Mirá, Colón: te daré la mitad para ti y la mitad para mí". ¿Y qué dijo Colón para convencer a todo su equipo?dijo...“la mitad de lo que me corresponde a mi es para vosotros!"...

A pesar que fue algo más complejo... ¡Es la esencia de la innovación!

Nueva tecnología: Colón conocía nuevos sistemas de navegación y nuevos mapas, exactos o nó; había un capital inicial que puso la reina - dicen que vendió sus joyas-, pero, sobre todo, se repartieron el riesgo y las posibles ganancias.

Capital y riesgo: pacto y reparto.

Para ganar hay que saber repartir.
Aquí repartir, como en muchos países, es sinónimo de perder.

Por ejemplo:
Ya sé que aquí en España no suelen repartir acciones entre todos los empleados.
No es habitual.
Los empresarios, son ladrones de guantes blancos,caso Diaz Ferran, que es el presidente de la cámara de empresarios, y vació Aerolíneas Argentinas, Air Comet y ahora Marsasns Viajes, y sigue impune, quienes ademas, estos empresarios, lo quieren todo para ellos, y así le va al país, con casi un 21% de desocupación, dentro del cual el 38% está en la franja de edades de los 20 a 30 años, y el 45% en los mayores de 50 años!!!!.

Entonces ¿por qué va a esforzarse ningún empleado en trabajar más y mejor si gane o pierda la empresa él va a ganar el mismo sueldo?
¿Se esforzaría el empresario si ganara lo mismo fuera la empresa bien o mal? Se supone que si la empresa va mal, tu puesto de trabajo peligra.

Si tu empleo peligra, es mejor pirarse, pero tú sólo trabajarás más y mejor si tu retribución también crece o disminuye en función de resultados. Es el abecé de la innovación.

Dicen que Bill Gates ha repartido mucho más de lo que ha ganado.

Los grandes emprendedores han triunfado porque sabían repartir riesgos y ganancias con su equipo.
Y ésa es la tragedia de la función pública: ¿para qué esforzarte en hacer bien tu trabajo si cobras lo mismo?
Por eso el sueño de todos los europeos, es ocupar un cargo público, así sea de repartidor del correo...

¿Para que?¿Por la íntima satisfacción del deber cumplido? ¿Por amor a tu profesión?

Hablemos en serio...Por favor!!!

No hay historias de éxito en el mundo moderno que no empiece y acabe con reparto.

Volviendo al caso de Bill Gates. Era una pequeña empresa de software y los ingenieros no eran amantes del riesgo: cuando les habló de cobrar una parte en acciones en lugar de dinero torcieron el gesto y dijeron que sus esposas los matarían si les decían eso. Y los convenció cuando Habló con las esposas.

Aceptaron el riesgo, porque vieron la posible ganancia y que ésta dependería de su esfuerzo.
Después compró microondas y lavavajillas para cada oficina. Porque tendrían que quedarse a cenar en el laboratorio más de una noche: nadie gana dinero en serio con semanas laborales de treinta y cinco o de cuarenta horas...

Y Respondieron, porque desde la recepcionista hasta el mejor ingeniero se dieron cuenta de que tenían mucho que ganar si todos trabajaban más y mejor.
Fueron a bolsa y todos ganaron mucho, porque también repartieron mucho.
Eran un equipo, y eso es lo que las universidades deberían enseñar ahora.
No querer estrellitas.

Los emprendedores que se seleccionen tienen que tener ambición y poco ego.

Pero para eso se deben cambiar las reglas de juego en la selección del personal, y que el que entreviste, vea y sienta la pasión del entrevistado, por lo que sabe hacer...

Algo absolutamente imposible, en jovenzuelos, que la única experiencia que tienen es la que han leído en los manuales de la gestión de los RR.HH., cuando sabemos que éstos son la columna vertebral de toda empresa.
Porque para montar una empresa, se tiene o no se tiene el dinero para hacerla, pero el factor humano, será el que la vigorice o la arruine...

No puede haber genios solitarios, sino jugadores de equipo: gente que sepa pasarse el balón para que también otros puedan meter los goles.

Otras virtudes del buen emprendedor, son pasión por su empresa, persistencia y saber escuchar. Ser diferente.

Al emprendedor le preocupa su libertad tanto como el dinero: no espera a que le den órdenes. Y si se las dan, las interpreta a su manera. Definitivamente, es así.

En mi caso si me dan una orden directa, la interpreto como opcional. Tengo la virtud, no obstante, de acertar con mi interpretación de la orden y de saber rectificar cuando meto la pata. Si no, hace tiempo que ya no sería emprendedor de nada.

Un ejemplo, es La ministra de Industria de los Emiratos Árabes Unidos , Sheika Lubna, ¡Y había nacido en una tienda de pastores nómadas en el desierto!
O de la Reina de Jordania, una plebeya, que estudió en universidades en los Estados Unidos, donde se imparten clases, dando a entender lo que estoy escribiendo...

Por consiguiente es equivocado pensar que el bienestar te resta ambición, al contrario, Suecia o Finlandia tienen excelentes estados de bienestar, pero también grandes emprendedores: y no sólo en Ikea o Nokia.
Un buen Estado de bienestar te permite asumir riesgos sin temor a la indigencia, en esos países creas una empresa en veinte minutos con veinte dólares.
En España, para empezar, necesitas un gestor. Ni hablemos de Ibero-América...

Por eso digo que si quieres ser emprendedor, crea como un dios; lidera como un rey y trabaja como un esclavo... Y cásate con una mujer con sueldo fijo".

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